Publicado el 17/06/2025 por Administrador
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La empresaria Sandra Ortega, heredera del imperio Inditex y una de las grandes fortunas de España, ha cerrado una importante operación inmobiliaria en Alemania por un valor total de 150 millones de euros. La inversión refuerza su estrategia de diversificación patrimonial en el sector de oficinas prime a través de su firma de gestión Ferrado Inmuebles, vinculada al holding Rosp Corunna.
La operación incluye la compra de dos propiedades emblemáticas en ciudades clave del país germano: Hamburgo y Múnich. En la primera, Ortega se ha hecho con el edificio conocido como Tichelhaus, que actualmente alberga la sede de Telefónica Alemania (O2). Situado en pleno casco antiguo de la ciudad portuaria, este inmueble moderno de nueve plantas ofrece más de 8.400 metros cuadrados de superficie, incluyendo estacionamiento subterráneo y varios apartamentos residenciales.
El segundo activo adquirido, Novella 7, está ubicado en la prestigiosa Leopoldstraße de Múnich, una de las avenidas más cotizadas del país. Este edificio, de aproximadamente 4.000 metros cuadrados, está ocupado casi en su totalidad por el prestigioso bufete internacional de abogados Allen & Overy, lo que le garantiza rentabilidad inmediata.
Ambas adquisiciones se realizaron a través de un proceso off-market, es decir, fuera de los canales tradicionales de venta pública. La gestión de la operación fue intermediada por la firma Conren Land, mientras que los inmuebles pertenecían anteriormente al fondo alemán Quest Investment Partners.
La inversión evidencia una clara estrategia de la familia Ortega por seguir apostando por activos inmobiliarios de alto valor en mercados estables. Sandra Ortega, que ostenta cerca del 5% del capital de Inditex, canaliza gran parte de sus dividendos hacia su vehículo Ferrado, con el que ya ha realizado operaciones en España, Portugal, Estados Unidos, Reino Unido y ahora consolida su presencia en Alemania.
A pesar de los buenos resultados consolidados del grupo Rosp Corunna en 2023 —con beneficios cercanos a los 179 millones de euros—, Ferrado reportó pérdidas ese mismo año debido a ajustes contables provocados por la subida de tipos de interés y cambios en el valor de algunos activos. Esta nueva operación parece reafirmar su confianza en el sector inmobiliario europeo, incluso en un contexto económico con incertidumbres.
La familia Ortega ha mantenido en los últimos años una intensa actividad inversora en bienes raíces. Amancio Ortega, padre de Sandra, también protagonizó titulares recientemente por la compra de un edificio corporativo en Dublín, demostrando que el inmobiliario sigue siendo una de las columnas centrales del emporio familiar.
Con esta nueva operación, Sandra Ortega no solo fortalece su portafolio de inmuebles prime, sino que también afianza su papel como figura independiente en el mundo empresarial, guiando con firmeza sus propios criterios de inversión, más allá del legado de su apellido.